Nunca me ha gustado el metro. No me gustan los sitios cerrados con mucha gente debajo de tantos y tantos metros de tierra. Siempre he usado el transporte público, tanto aquí como antes en Madrid, y es algo que no me disgusta, pero si puedo elegir prefiero el autobús. Viajando en autobús las cosas son mas simples: ves por donde vas, anticipas cuanto te queda para llegar, sabes lo que ocurre a tu alrededor y lo mas importante, si te paras sabes por que es.
Pues bien, a pesar de tratar de evitarlo, no en pocas ocasiones viajaba en el el metro de Madrid, y he de decir que fue todo un suplicio para mi. Ya, ya lo se, es uno de los mejores metros del mundo, pero a mi me sacaba de quicio. Siempre me pasaba igual: autobuses que me llevan a casa a cada hora en punto y a media en el intercambiador A. Yo, muy previsora y haciendo una calculo perfecto de los tiempos cojo el metro en la parada Z calculando a 2 minutos por parada (en realidad es algo menos) multiplicando por el numero de paradas (siempre un montón), más unos minutos extra para llegar al autobús... Empieza el viaje, todo perfecto, pasando las paradas en menos del tiempo calculado "que suerte voy con 10 minutos de sobra, ni siquiera tengo que correr hasta el autobús" "oh! un minuto extra más", hasta que de pronto a una (SOLO una) dichosa parada del intercambiador las puertas no se cierran, nadie dice nadas, la gente se mira y yo espero (mirando el reloj como una neurótica) y espero, y espero... hasta que a 2 minutos de la hora de salida de mi autobús el maravilloso metro de Madrid... vuela, pero yo no llego a tiempo y tengo que esperar media hora al siguiente autobús.
Aquí en Londres, por circunstancias de la vida y por los enormes atascos matinales de la city, el underground se ha convertido en mi medio de transporte prioritario, pero desde que he tenido la ocasión de conocer este maravilloso metro he de decir que: Adoro el Metro de Madrid!!
Este metro es un autentica incertidumbre, nunca sabes con que te vas a encontrar, bueno sí, vayas a la hora que vayas y cojas la línea que cojas encontraras una cantidad indecente de gente que va justo donde tú vas y que por tanto impide que encuentres un mísero asiento vacío, pero eso ya empiezo a asimilarlo. Pero hay ciertos misterios de la network del underground londinense que creo que no llegaré a entender. Todavía me asombro (e incluso me asusto) cada vez que, tratando de ver indicios de proximidad del tren al fondo de algún túnel, puedo prever su cercanía gracias a que saltan chispas, sí, sí, chispas de verdad que los trenes (especialmente en algunas líneas que imagino serán mas antiguas) en contacto con los raíles (antiguos también, supongo) van dejando a su paso. Que por que?, ni la mas menor idea pero esto aquí es algo completamente normal. Ahora bien, aquí no acaban los sucesos paranormales, otra cosa muy típica del metro de Londres consiste en el parpadeo incontrolado de las luces de los vagones en medio del trayecto, será algún tipo de forma de ahorro innovadora? no se sabe, pero el caso es que confianza no da.
Por supuesto tengo que mencionar también los numerosos retrasos que suceden en algún momento a lo largo de cada día en cada una de las líneas, aunque también es cierto que aquí son muy amables y te lo van avisando todo por la megafonía , así, para que te sientas mejor por la mañana temprano: "Severos retrasos en la Jubilee line, en la Metropolitan line y en la Hamersmith & city line, ligeros retrasos en la Central line, en la Northern line, y la circle y la district line tienen una parte suspendida por fallo mecánico de un tren" siempre seguido de "good service en todas las demás líneas de metro". Pues nada hombre, no te preocupes, me acabas de estropear el día, mi ruta principal y mis 3 posibles rutas alternativas, pero me alegro de que siga habiendo 3 o 4 líneas que yo NUNCA he usado que todavía funcionan... Aun así, hay días que no pasa nada, no hay retrasos, no hay líneas suspendidas, el señor de la megafonía dice "A good service is operating in ALL London underground lines" y piensas resignado "no me lo creo..." pero realmente no pasa nada, hasta que llegando a mi destino se escucha "La parada de St Paul (la mía) esta cerrada por alarma de fuego (o inundacion o aviso de bomba...)" y finalmente te toca dar un agradable paseo matinal.
Ahora bien, esto es lo mas light, son las cosas del día a día, esas que todavía llego a aguantar. Lo que realmente me saca de quicio y me toca la moral, me da igual que sea en este metro, en el de Madrid o en el de la Conchinchina, es: PARAR, especialmente cuando paras en medio del túnel, ya os dije que no me gusta la acumulación de gente bajo tierra, pero cuando no avanzas la sensación es mucho peor. Aunque no tengo por que angustiarme porque siempre están contigo los amables conductores, que siempre te avisan de que el tren ha parado en medio del túnel después de llevar parado 5 o 10 minutos, pero no pasa nada, porque NUNCA es un problema de tu tren pero, que mala suerte que el tren que justo va delante del tuyo esta "experimentando dificultades y obstruyendo la dichosa siguiente estación". Y ahí estas tu, esperando, viendo chispazos de otros trenes a lo lejos, analizando si el parpadeo de las luces sigue algún tipo de orden lógico o es completamente aleatorio, estudiando el comportamiento de los que te rodean, mirando el reloj... y al final llegas tarde, y claro la gente te pregunta "y por que llegas tarde?" y ahí te das cuenta, lo piensas y lo dices "odio el metro de esta ciudad".
jejeje al final vayas donde vayas llegas tarde pues vaya!!
ResponderEliminarA mi el metro de Londres me gustaba más que el de aquí...yo creo que em Madrid pasan cosas peores, ej línea 6 de metro. Yo creo que el problema es tuyo que no sabes hacer una previsón correcta de incidencias posibles. :P
ResponderEliminarEstado del metro 7:30 de la mañana del 09/02/09: dos lineas parcialmente suspendidas, dos con severos retrasos y una con interrupción temporal del servicio porque un hombre se ha intentado suicidar tirándose a la vía... eso son el 50% de las lineas con problemas en hora punta. Funciona genial!!
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