viernes, 6 de agosto de 2010

iPad, 30 días después

Pues sí, a pesar de mis reticencias iniciales, a pesar de las autolimitaciones de Apple, a pesar del precio, a pesar... tengo un iPad. Es sólo la versión básica, con 16Gb y sin 3G, propiciada por la alarmante falta de alternativas y financiada con unos ahorros que tenía para renovar el móvil (tendrá que posponerse un tiempo) y posiblemente con la venta del pequeño Vaio.




La verdad es que respecto al hardware no se le puede poner una pega al aparato. Delgado, potente y con una batería que te garantiza mínimo 10 horas de trabajo continuo, con wifi! No voy a contar mucho mas a este respecto, ya tenéis suficientes reviews en Internet. Me voy a centrar directamente en lo que me gusta y en lo que no me gusta:

A favor:

- Como he dicho antes, el hardware es simplemente genial, con una batería impresionante con la que puedes salir de casa con un 30% de batería sin preocuparte. Hay portátiles que al 100% duran menos.

- Fluidez general. Todo es suave todo es rápido, todo es preciso. Solo hay alguna aplicación de terceros que da algún tironcillo, pero sin importancia.

- Los métodos de entrada de datos: la pantalla y el teclado. La pantalla es una gozada, muy sensible. No hace falta hacer presión para que reconozca nuestras pulsaciones, lo que junto a un teclado de tamaño considerable en modo apaisado, hace que introducir información no suponga ningún problema. Al principio la opinión general era que el iPad era principalmente una herramienta de consumo de datos, la realidad es que también es un buen aparato para crearlos (prueba de ello es este post ;)

- Relacionado con lo anterior, me parece que es una excelente herramienta de estudio, aunque esto merece un capítulo propio. Ya os contaré.

En el lado malo:

- Flash: si, según Tito Jobs flash es el demonio, pero entrar a Marca y no poder ver ningún video es un poco triste, sobre todo teniendo en cuenta que el iPad no es precisamente barato.

- En estos 15 días ya he echado de menos un par de veces un lector de tarjetas. No es esencial, pero no sobraría.

- iTunes: No puedo con ello. Que no es que el programa sea malo, que no lo es, pero no me gusta, como no me gusta que por narices tengas que usarlos para todo. Por ejemplo, un iPod nano no carga si no lo conectas a un ordenador con iTunes. Es ridículo.

- Todo en el iPad es finger friendly, ya que para Jobs el stylus es hermano de flash, igual de malo. En mi opinión, una pantalla que se llevara algo mejor con los stylus habría sido un gran acierto (no soy el único que opina así: http://is.gd/e5QRu ) y habría incrementado exponencialmente los usos del aparato. También tendremos que desarrollar este punto.

- Interface del sistema operativo. No es la primera vez que lo digo. Hace 3 o 4 años que salió el primer iPhone y desde entonces la interface no ha cambiado lo mas mínimo, desaprovechando por completo el mayor tamaño de pantalla del iPad. Las listas de iconos ya cansan un poco y las notificaciones son molestas e inútiles. Apple debe haberse dado por satisfecha dejándonos cambiar los fondos de escritorio, un gran paso... Otra gran pega que en el iPhone tenía una importancia relativa, pero que en el iPad es mas grave, es la ausencia de un sistema de archivos. Se palía con dropbox y similares, pero solo son un apaño.




En general, y a pesar de los pequeños defectos que he mencionado, el iPad cumple con lo que promete y esa batería es simplemente incomparable. Estoy contento con la compra y no creo que me arrepienta en un futuro cercano. Hubo cuatro motivos principales por los que lo compre: herramienta de estudio, duración de la batería, sustituto de blocs de notas en el trabajo y duración del soporte de Apple a sus productos. En los tres primeros no ha decepcionado y el cuarto solo se sabrá con el tiempo...

Un saludo a todos.

- Posted using BlogPress from my iPad

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